Breves (17) Lo innecesario

Imagen generada mediante IA Bing

El día es tormentoso, un pájaro busca refugio. Está algo confundido. Distingue dos casas rodeadas de árboles. Hacia ellos vuela.

Durante mucho tiempo, él o ella miraban a través de sus grandes ventanales, un casa chica, verde, discreta, no muy lejana. Sus habitantes siempre le parecieron fantasmas, una pareja que solo se atenía a lo aburrido y, según ellos, lo único necesario: trabajar, ahorrar, alimentarse, cuidar con afecto a sus hijos; también estudiar, rozar con dedos curiosos las puertas del mundo; abrir picaportes para saber algo más de lo que nunca se sabe.

Por mucho tiempo, para él y ella, la síntesis de sus vecinos: mediocridad, timidez, incapacidad para gozar de todo lo necesario que ofrece la selva hiper-abundante del mundo tecno-cotidiano. La oferta exponencial de objetos cuyo consumo fortalece el vigor de las empresas en bolsa, y beneficia los mercados y sus mercadotecnias, y nuevas tecnologías optimizadas por IA para acelerar y simplificar las necesarias compras en línea.

Durante mucho tiempo él y ella repasaban a diario las necesidades de su día. La mesa de su gran salón de imitaciones de cristales y oro debía colmarse con más «inteligentes » e impostergables adquisiciones:
los últimos celulares ultralivianos; mejorar el colegio de los hijos por prestigio, no por formación; visitar la casa preferida de alta costura para vestir la mejor imagen; remplazar libros obsoletos por relojes decorativos, réplicas del necesario Rolex a mostrar; no olvidar regalar por la necesidad de recordarle al obsequiado la propia superioridad, el buen nombre, orgullo y dignidad del que regala; y no olvidar que es necesario que en la mesa no quede ningún retazo de nada y vacío.
Y la tormenta de lo real es ya tan violenta que el pájaro encuentra su refugio, entre remolinos de uvas, hojas y pétalos de flores que suben y se empapan de aguas frescas y furiosas, que rodean un árbol de raíces hundidas, muy hondas, en la tierra mojada y profunda, entre racimos de semillas necesarias que trae el viento.

Antes, el ser de las alas desechó árboles caídos sobre una gran casa, y una mesa quebrada por maderas fatigadas por el viento, el dolor, la soledad, y vanas apariencias que gemían en el aire.

Y la rama sobre la que el ave descansa sigue sólida aún entre la borrasca; mientras la casa verde resplandece, bajo la lluvia que disuelve las ilusiones.

Esteban Ierardo

Lo innecesario (imagen creada mediante IA Bing)

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