Por J Re Crivello

Unos de los aspectos del mundo contemporáneo es un capitalismo de la vigilancia, como sugiere la autora Shoshana Zuboff. Bajo esta mirada, todo se convierte en «…mera conducta observable codiciada por sus ricos depósitos de excedente predictivo y reclamados para sí mismos por unos agentes ajenos al propio individuo». A partir de esta óptica, J r Crivello selecciona algunos momentos de la tesis de Zuboff y le agrega una visión crítica sobre este tecno-proceso en el mundo digital cotidiano.
La red 01, por J r Crivello (*)
“El de la rendición-conversión es ya un proyecto global del capital de la vigilancia y en la dimensión de la profundidad, es donde vemos su lado más pernicioso. Es ahí donde los territorios íntimos del yo individual, como la personalidad y las emociones, son concebidos como mera conducta observable codiciada por sus ricos depósitos de excedente predictivo y reclamados para sí mismos por unos agentes ajenos al propio individuo” (pág. 391, Shoshana Zuboff, La era del capitalismo de la vigilancia, Paidós)
El Capitalismo de la vigilancia que menciona Shoshana Zuboff, es un libro que señala la gigantesca tarea de la apropiación a escala global de nuestras emociones mediante algoritmos, los cuales nos estimulan para mantenernos cada vez más enganchados a las redes, para su venta posterior a otros: empresas, Estados, etc. con el fin de construir estrategias de conversión en productos, ya sea efímeros, físicos o virtuales.
Dice al respecto, Zuboff que: “desnaturalizan la noción misma de la autonomía individual a base de recompensar la “ausencia de límites” con todos los medios a su alcance —ofreciéndonos estatus de cliente plus, bonificaciones, puntos de felicidad y descuentos; enviándonos nuestros dispositivos mensajes push con el correspondiente botón de comprar en el momento preciso en que se prevé que tengan una efectividad máxima, a fin que nos desnudemos y nos rindamos ante la insistencia de las máquinas que están al servicio del cosmos del nuevo mercado”.( Pág. 392, ídem ob. Citada)
¡Las máquinas están detrás! Podemos gritar, casi sorprendidos en esta resistencia al control universalizado, a la vez que no sabemos cuáles, ni donde están instaladas. Representan la capacidad de la Inteligencia Artificial, para combinar el excedente y establecer hipótesis escalables que parten de la apropiación de nuestro yo íntimo, con el fin de obtener una efectividad máxima. El mercado se nos aparece construido sobre finas capas delgadas de hipótesis de satisfacción que ponderan resultados. Los Sapiens, cada vez más, están entretenidos en esta intensidad de autosatisfacción, se ven alejados de sus necesidades reales.
(*) Fuente: Este texto nació a propósito de una charla debate de la que participó el autor, y fue publicado originalmente en Masticadores, página nacida en Cataluña, que Jr Crivello dirige y con numerosos colaboradores en el mundo.

