
Jürgen Habermas (1929 – 14 de marzo de 2026) ha partido. A continuación, comparto un link hacia el artículo publicado ayer por Héctor Pavón en el diario Clarín, un homenaje que recorre su camino teórico, sus visitas a Buenos Aires y las consultas a varios conocedores del legado habermasiano.
Habermas no se resignó a la decadencia de la razón. Ya como asistente de Adorno en el contexto de la Escuela de Frankfurt, tuvo muy claro el peligro de reducir la razón a una razón instrumental, aquella que solo determina principios y reglas para la acción eficaz y exitosa. La razón recuperada por Habermas es la racionalidad moderna ilustrada; es decir, un camino hacia la liberación de los autoritarismos y la construcción de sociedades justas a través de la acción comunicativa.
Se trata de una razón que no fija esencias o fundamentos metafísicos, sino de una nueva racionalidad entendida como un procedimiento universal, orientado hacia el diálogo y el consenso. Con su universalismo cosmopolita de inspiración kantiana, Habermas propuso el lenguaje como un puente hacia el entendimiento y los grandes acuerdos para la reconstrucción de la socialdemocracia. Su legado brilla en la restauración democrática y en la recuperación del valor de la deliberación, la opinión pública y la integración europea. Habermas ofreció una alternativa frente a los nihilismos y los relativismos (paradójicamente totalizantes y absolutos) de la posmodernidad, a la que asoció con los irracionalismos. Fue un pensador que no temió a la ambición teórica de una «ética del discurso» que, en definitiva, roza lo ideal y la utopía. E.I
Link hacia artículo de homenaje al filosofo, por Héctor Pavón:
