
Algunas películas todavía respiran cierta épica romántica. Bastarden (La tierra Prometida) es una película de drama histórico épico, protagonizada por Mads Mikkelsen, que participó en el Festival de Cine de Venecia de 2023, y que Dinamarca presenta como candidata a mejor película extranjera para los premios Oscar 2024. Dirigida por Nikolaj Arcel, adapta la novela de Ida Jessen The captain and Ann Barbara. Arcel y Mikkelsen interactuaron ya en Un asunto real (2012), película que también se proyecta a la Dinamarca del siglo XVIII.
Esta película puede ser vista online en Cinefilia Malversa-Live Journal
En Bastarden, su héroe es el capitán Ludvig Kahlen (Mads Mikkelsen). Su sueño es recio, ambicioso. No recula ante lo endiabladamente difícil: hacer del páramo de Jutlandia, la región norte de Dinamarca, una tierra fértil a través del cultivo de las papas capaces de resistir las más adversas condiciones. Para esto, en 1755, cerca del comienzo de la Guerra de los Siete Años, Kahlen llega hasta una tierra yerma cubierta de brezales, un tipo de plantas resistentes a las sequías y el fuego. Los brezales son favorecidos por un clima duro y seco, y suelos ácidos, de muy baja fertilidad.
La épica para modelar un nuevo rostro de la naturaleza convierte el proceso de la cosecha y la germinación en algo esperado, de rodillas, luego del mucho arar y sudar, como regalo de Dios, como premio a la audaz energía humana. En las películas de supervivencia, lo incierto es la conservación de la vida humana bajo grandes riesgos en un ambiente hostil. Aquí, lo incierto es la capacidad para transformar la hostilidad ambiental en matriz de alimento y prosperidad. La dura colonización solemos asociarla con la América sometida a España, o los colonos enfilados en caravanas en el oeste norteamericano, o la odisea inmigrante hasta incluso a comienzos del siglo XX, en la Pampa y la Patagonia argentinas, por ejemplo. Pero aquí se recupera el reto colonizador europeo respecto a sus propias arduas regiones, como también ocurrió en Siberia, o en la zona pantanosa en la que, con voluntad épica, el zar de Pedro el Grande ordenó la edificación de San Petersburgo, en 1704
Pero la dificultad mayor de Ludvig Kahlen no es solo el suelo salvaje, sino el infame Frederik de Schinkel, un arrogante aristócrata que se pretende dueño de las tierras que Kahlen recibió para cultivar como colonia del rey, y con el estímulo de recibir un título nobiliario por ello.
Schinkel apela a la crueldad y la manipulación para expulsar a Kahlen de lo que entiende es su territorio. Tortura, contrata a forajidos para hostigar a los colonos; y uno de sus subordinados mata a un sacerdote para mantener oculto el tendal de violencia desplegado por el aristócrata, que sirve también de ideal antagonista para intensificar el conflicto entre el bien y el mal. Pero en esa lucha Kahlen no representa ninguna pura bondad. Junto a sus ambiciones, se suma su habilidad para matar y derramar la sangre necesaria. El conflicto entonces se decanta entre la fuerza de la violencia con dos finalidades distintas. La agresión como arma de la propia defensa y en aras de la fertilidad de la tierra, y lo violento al servicio del poder oscuro que reposa en sí mismo.

A Kahlen como héroe le acompaña su versión femenina: la bella y decidida Ann Barbara (Amanda Collin). Juntos arrostran los momentos más oscuros y trágicos. Ella será también, alternativamente, viuda doliente, amante, aliada comprensiva e irritada, vengadora, salvadora y liberadora castigada, y la última esperanza para un hombre solitario y cansado.
La fotografía es intimista y crepuscular. Idónea, desde la estética visual, para subrayar la fragilidad de la cosecha ante la tormenta y el granizo, o para subrayar el milagro de una diminuta hoja verde que anuncia que la semilla, a pesar de todo, se empecina en nacer.

Las actuaciones y el ritmo de los planos vierten en el metraje fluidez y atractivo narrativo. Además del dolor que provoca Schinkel, el sufrimiento como efecto dramático emana también de la exclusión racial, propia de la Europa del siglo XVIII. Una niña de origen gitano conmueve el duro corazón de Kahlen, y es víctima de las supersticiones, arraigada en unos colonos alemanes, que la acusan de provocar desgracias.
Pero ante todo, lo que seduce del film es la fuerza de los grandes desafíos hoy olvidados: el valor de los colonos pioneros, el coraje para arremeter contra lo arduo e incierto, e insistir; la decisión de no ceder; la árida ladera a trepar, y no el sillón en el que retozar, resignado a la nada.
(*) Esteban Ierardo Bastarden (La Tierra prometida), publicado aquí de forma original, el 15-1-2024.



No existe más y lo lamento muchísimo el blog Malversa
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Hola Norma, la página de Cinefilia Malversa fue repuesta online hace unas semanas ya, con el nombre de Cinefilia Malversa Live Journal. Acá el link:
https://cinemalversa.livejournal.com/
Y este es el link de la película comentada que también está en la presentación de comentario:
https://cinemalversa.livejournal.com/96459.html
Muchos saludos!
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