Por Esteban Ierardo

Giambattista Tiepolo (1696-1770) fue el último gran genio del fresco europeo y la figura máxima del Barroco en su última etapa. Su estilo transformó techos y bóvedas en escenarios infinitos, que acercan un cielo abierto poblado de ángeles y personajes mitológicos, mediante una luminosidad radiante y el uso del trampantojo, una técnica ilusionista que «rompe» la arquitectura real.
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