Por Esteban Ierardo

Recientemente, el cineasta ruso Alexander Sokurov, siempre gran admirador de Tarkovski, reapareció al confrontar, públicamente, al líder de la Federación Rusa bajo el reclamo de mayor libertad para la creación artística en Rusia. En estas circunstancias, recuperamos una de sus grandes obras: Russian Ark ( El arca rusa) (1992) que, en su momento, sorprendió por la novedad técnica de su filmación. Por primera vez en la historia del cine un film se concibe en un solo plano secuencia, sin cortes, ni montajes.
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