Por Esteban Ierardo

En Florencia el asombro es continuo. La imponente basílica de Santa María del Fiore, con su inmensa cúpula; el Palacio Vecchio; la Plaza de la Señoría; la Galería de los Uffizi; la Iglesia de Santa Croce, en la que Stendhal experimentó su famoso síndrome por el impacto de la belleza; la huella de Dante, Leonardo, y Miguel Ángel…
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