Por Esteban Ierardo

El mirlo libera su canto. Su música es imprevisible en su cambio de tonos. Ante los coros de las aves, alguien escucha.
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Por Esteban Ierardo

El mirlo libera su canto. Su música es imprevisible en su cambio de tonos. Ante los coros de las aves, alguien escucha.
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