El filósofo austriaco Ludwig Wittgenstein se sumergió en agudas reflexiones sobre la relación entre el lenguaje y la realidad. Los límites de nuestro mundo son los límites de nuestra estructura lingüística. Y en una famosa conferencia dictada en 1930 en Cambridge, el autor del Tractactus pensó la ética como un «arremeter contra los límites del lenguaje».
Esta año se cumplen tres siglos del nacimiento de uno de los pensadores centrales en la historia de Occidente. Aún hoy, sus postulados son enarbolados y difundidos a escala planetaria; su huella es diversa e innegable; su influencia en el pensamiento moderno, incalculable. Porque el legado kantiano, como la luz del sol en su cenit, se derrama en una red contemporánea de disciplinas, como en la lingüística, la psicología, la filosofía de la mente, la física o la ética, e incluso un pensamiento universalista y utópico. La fuerza del pensar kantiano se mantiene intacta.
Federico Nietzsche (1844-1900) (por Rudolf Koeselitz)
Aquí un largo ensayo sobre el pensamiento de Nietzsche que desemboca en la experiencia esencial de la música como expresión de la vida en su profundidad dionisíaca.
Antonio Tursi (Foto en Fb de Universidad Nacional de Lanús)
Un texto sobre Maquiavelo, de Antonio Tursi, fallecido en 2020, recordado profesor de filosofía medieval en la Universidad de Buenos Aires, que aquí queremos recordar y homenajear.
Peter Sloterdijk es uno de los más difundidos filósofos alemanes contemporáneos. Personaje polémico, rechazado por muchos de sus colegas, y de una fuerte presencia en los medios de difusión. Uno de los aspectos más resistidos de sus ideas surge de su concepto de “antropotécnica” en Normas para el parque humano (2020), y continuado posteriormente en Has de cambiar tu vida(Du musst dein Leben ändern). Aquí el filósofo argentino Rubén H. Ríos nos propone una introducción a parte del amplio universo filosófico del pensamiento sloterdojkiano.
Pitagóricos celebrando la salida del sol (1869), Fyodor Bronnikov, en Galería Tretyakov, Moscú. Pitágoras, creador de la palabra filosofía, en la contemplación de la naturaleza, por amor a la sabiduría, junto a sus discípulos.
Aquí, se propone filosofar sobre la propia filosofía, su sentido, su dilema, su derrotero entre las ideas, y su desinterés por la vida del puro pragmatismo.
Aristóteles, la Acrópolis, el Mar Egeo (imagen creada mediante IA Artguru)
John Sellars, es catedrático de Historia de la Filosofía en el Royal Holloway de la Universidad de Londres, e investigador visitante en el King’s College de Londres. Autor de muchos libros de divulgación filosófica.
Alexander Kojève (1902-1968), el célebre filósofo hegeliano y marxista propone una sorprendente tesis: la ciencia moderna sería una derivación del cristianismo del último período de la edad media y comienzos de la modernidad en el Renacimiento. El modo de fundamentación de esta afirmación por parte del filósofo de origen ruso y gran difusor de Hegel puede ser discutida, pero encierra un gran mérito, a nuestro entender: desactivar la interpretación maniquea de la historia de la cultura según la cual religión y ciencia discurren en senderos absolutamente separados y opuestos.
La Summa teológica de Santo Tomás, en el cielo (imagen creada mediante Bing)
En marzo de 2024 se cumplieron 950 años de la muerte de Santo Tomas, el máximo teólogo de la edad media, junto a San Agustín. De una obra monumental y de un afilado intelecto, buscó unir el pensamiento de Aristóteles con el cristianismo para, mediante la razón, fortalecer la fe. Aquí un artículo, originalmente publicado en el Diario Perfil. Ya sin un límite de extensión, en esta nueva publicación incluimos una nueva sección (sobre las pruebas de la existencia y la naturaleza de Dios), y otros agregados sobre el pensamiento tomista inscrito en la teológica escolástica y su legado y vigencia. Aun así no deja de ser solo una muy limitada aproximación. Un puente entre lo medieval y el siglo XXI tecnoglobal. Otra perspectiva de mundo.
En 1991, Karl Popper (1902-1994), el reputado filósofo y politicólogo austriaco, recibe el doctorado Honoris causade la Universidad Complutense de Madrid. Entonces, pronuncia la conferencia que presentamos aquí. El pensador recuerda a Sócrates, su famosa afirmación «Solo sé que no sé nada», e invita a reflexionar sobre la ignorancia como límite insuperable de la ciencia y de los distintos saberes y prácticas. Y expresa: «…creo que Sócrates nos enseñó algo que es tan importante hoy en día como lo fue hace 2.400 años. Y creo que los intelectuales, incluso científicos, políticos y, especialmente aquellos que trabajan en los medios de comunicación, tienen hoy la imperiosa necesidad de aprender esta vieja lección que Sócrates trató en vano de enseñarnos».