Por Nicolás Cardozo

Para el poeta romántico Percy Shelley en la «Carta del camaleón», como la llamaba Cortázar, el poeta se identifica con cualquier ser, y percibe la vida, entonces, desde su punto de visita. La identificación sensitiva con otra criatura viviente, que el propio Cortázar ensaya en Axolotol. Aquí, en una experiencia semejante, Nicolás Cardozo se sumerge en las profundidades de los mares en su devenir ser el animal conocido más grande que nada entre la intensidad de sus sensaciones, y pensamientos.
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