¨Por Esteban Ierardo

Hace mucho tiempo nos encontramos con la obra del gran físico teórico y filósofo David Bohm. Siempre nos atrajo su visión filosófica, que insiste en que la realidad es una totalidad que solo es dividida y fragmentada por el pensamiento humano. La inteligencia encuentra otro camino: la diferenciación entre el orden desplegado (el mundo visible de las cosas) y el orden implicado (el ritmo más subterráneo y profundo). Aquí una aproximación a su aventura de pensamiento, en la que no temió colisionar con la física cuántica ortodoxa, y ademas cultivó el diálogo y la apertura mental al sostener una larga conversación de décadas con el libre pensador Jiddu Krishnamurti.
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