Entrevista a Esteban Ierardo, por Ezquiel Viéitez (*)
El buda de Gandhara, región en la que coincidieron la antigua cultura griega y el budismo en el norte de la India.
¿Influyó el budismo en la mirada agnóstica y a la vez espiritual de Borges? «El budismo es una de las fuentes importantes en su cosmovisión, No se trata de un análisis especulativo sino de algo concreto, que él mismo aclaró», sostiene Esteban Ierardo, escritor y filósofo, apasionado de la obra borgeana y profesor en la UBA.
Foto de Eugène Atget: Rue de la Montagne Ste. Genevieve, 1924.
La historia de la literatura y de la fotografía a veces no solo, como todas las historias, se cruzan y complementan, sino que nacen de la misma mano, del mismo ojo. El instante decisivo sobre el que teorizó Henri Cartier-Bresson tiene, algunas veces, una vía de ejecución doble: literatura y fotografía en ese caso se hermanan, hablan de lo mismo por otros medios, en otra lengua.
La lectura es siempre la riqueza que espera unos ojos amorosos, pero el escribir muchas veces se aleja de la inspiración, hasta que lo repentino guía hacia un nuevo acto de escritura en el papel o en la pantalla. Entre Kapuscinski y Moisés, J r Crivello narra ese proceso que reanima el camino hacia la escritura.
Bronce dedicado a Nezahualcóyotl en el Jardín de la Triple Alianza, un jardín-monumento con altorrelieves del escultor mexicano Jesús F. Contreras del año 1888, en el centro histórico de la Ciudad de México (Wikimedia)
Nezahualcóyotl (1402-1472), el séptimo gobernante de Texcoco, rey poeta que fue ejemplo del buen gobierno y la recta administración de la justicia. Guerrero, político, legislador, arquitecto, urbanista, ecologista, filósofo y poeta. Miguel León-Portilla lo incluye en sus Humanistas de Mesoamérica. Nezahualcóyotl se opuso a los sacrificios humanos impuestos por los gobernantes aztecas. En sus versos, Nezahualcóyotl discrepó con la tradición nahua de «flor y canto» que demandaba los sacrificios humanos como un tributo sagrado. Aquí un artículo de este personaje extraordinario en la historia precolombina.
Versión de el Nautilus, el submarino en «20 mil leguas de viaje submarino», una de las grandes obras de Julio Verne.
Julio Verne unió la imaginación y la aventura, con el conocimiento científico de su época y el fervor por los descubrimientos. En el siglo XIX, llevó a ciento de miles de lectores a abrir su mente a otros escenarios, otras posibilidades de la existencia. Su proyecto artístico, según Michel Serres, el gran filósofo e historiador de la ciencia, autor en 2003 de Jules Verne, la science et l’homme contemporain, podría resumirse en “un viaje ordinario en el espacio (terrestre, aéreo, marítimo, cósmico), o en el tiempo (pasado, presente, porvenir: Ayer y mañana); en segundo lugar, es un viaje enciclopédico: la odisea es circular, recorre el ciclo de la sabiduría…”.
Marguerite Yourcenar, la autora de la célebre novela Las memorias de Adriano (1951), en la década del 80′, en la Universidad de Harvard, dictó una conferencia sobre el universo literario y pensante de Jorge Luis Borges. Desde la relación entre la videncia y la ceguera en el autor de El Aleph, Yourcenar realiza un brillante análisis de numerosos aspectos de la obra borgiana, con constantes alusiones a sus cuentos, poemas y ensayos.
Shirley Jackson ( 1916 – 1965), escritora que ejerció influencia sobre Stephen King y Richard Matheson. Su relato La lotería (1948) fue publicado en la revista The New Yorker. Aquí devela la subterránea brutalidad en el mundo rural, un crítica velada a la América profunda.
W. H. Auden (1907–1973), poeta y ensayista británico, estimado como uno de los más grandes escritores del siglo XX, y notable ensayista. Durante la maduración de su obra poética, Auden escribió sus importantes ensayos literarios. Escribió sobre Shakespeare, Goethe, Virginia Woolf, Oscar Wilde, entre otros, y también, como en el caso del texto que aquí agregamos, sobre el acto de la escritura.
Fiódor Dostoievski (1821-1881) representa la profundidad del análisis del alma quebrantada, del individuo atribulado por grandes conflictos. Uno de los ejemplos de esta actitud es Memorias del subsuelo, también conocida en español como Apuntes del subsuelo, publicada en 1864. Aquí uno de los capítulos de esta obra esencial de la literatura rusa, en el que el autor explica su tesis de que el hombre a pesar de que sabe qué es lo correcto comete deliberadamente cosas absurdas y equivocadas, «sólo para demostrarse a sí mismo… que los hombres son hombres y no teclas de piano».