Por Esteban Ierardo

Pensador extraordinario, Charles Sanders Peirce (1839-1914) no temió pensar de otra manera. Su inmensa obra incluye su versión del pragmatismo, su teoría de los signos —antecedente de la semiótica moderna—; su teoría de una cuasi-mente, que atribuye una condición mental a la relación entre las cosas más allá del cerebro humano; y lo que llamó el sinequismo, la idea de que todo existe de forma continuamente interconectada. Su búsqueda del asombro, de una realidad trascendente y su interpretación de la actividad científica como parte de una continuidad de investigación siguen derramando su influencia.
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